viernes, 12 de noviembre de 2010

FILOSOFÍA AQUÍ Y AHORA - JOSÉ PABLO FEINMANN - Capítulo 2 - Parte 1

FILOSOFÍA AQUÍ Y AHORA - JOSÉ PABLO FEINMANN -

FILOSOFÍA AQUÍ Y AHORA - JOSÉ PABLO FEINMANN - CAPÍTULO I - Parte 2

FILOSOFÍA AQUÍ Y AHORA por el filósofo argentino JOSÉ PABLO FEINMANN





José Pablo Feinmann nació en Buenos Aires en 1943. Es licenciado en Filosofía y fue profesor universitario en la Universidad de Buenos Aires durante los primeros años de la década del 70.
Entre sus libros, considera Filosofía y Nación (1982) como su mejor ensayo, y La astucia de la razón (1990) como su mejor novela. Publicó además El peronismo y la primacía de la política (1974), Últimos días de la víctima (1979), Ni el tiro del final (1982), Estudios sobre el peronismo (1983), El mito del eterno fracaso (1985); El ejército de ceniza (1986), La creación de lo posible (1986), López Rega, la cara oscura de Perón (1987), Escritos para el cine (1988), El cadáver imposible (1992) y Los crímenes de Van Gogh (1994)–"una novela bizarra, extravagante y rara"–dice Feinmann.
Sus libros han sido traducidos al francés, italiano y la alemán, y sus guiones han sido filmados por Adolfo Aristarain (Últimos días de la víctima), Juan Carlos Desanzo (En retirada), Marcos Zurinaga (Tango Bar), Héctor Olivera (Play murder for me) y Eduardo De Gregorio (Cuerpos perdidos). Su último guión fue el de la película "Eva Perón", estrenada en 1997. Prepara actualmente una novela, El Ciervo Dorado, y es asiduo colaborador del diario Página/12 de Buenos Aires.
Actualmente lleva adelante el programa Filosofía Aquí y Ahora, por el Canal de televisión por cable ENCUENTRO, canal fundado por el Ministerio de Educación de la Nación de la República Argentina.
Estos programas son los que iremos, en la medida de nuestras posibilidades, mostrándoles en las próximas entradas, como una manera moderna y mucho más ágil de conocer, entender y disfrutar de la Filosofía.


Melan.

lunes, 11 de octubre de 2010

LA QUINTAESENCIA


Hace bastante tiempo que tengo abandonado este blog y realmente no es justo para quienes me siguen aunque no figuren como seguidores. He estado mirando el contador y es increíble la cantidad de gente que lo ha visitado. Eso no solo me alegra sobremanera, sino que me hace renacer la responsabilidad de continuarlo ya que son tantas las personas que lo usan o lo disfrutan solamente.

Pero hoy, voy a darme un permiso, voy a salirme de la estructura que yo misma creé para este sitio en que los temas se van desarrollando de una manera cronológica.

Hoy quiero desestructurarme y contarles algo personal. Hoy me levanté muy temprano, a pesar de que en Argentina es feriado (con lo cual no estoy de acuerdo porque el 12 de octubre lo único qu hace es recordarnos una gesta de matanza y genocidio de quienes fueron y son los pocos que quedan los únicos dueños de estas tierras americanas, pero bueno, eso es tema para otro blog, ya veré si posteo algo en mi buhardilla). Bien, continuando con mi relato les cuento que me desperté con una palabra o mejor dicho dos, que me retumbaban en la cabeza todo el tiempo, desde el mismo momento de levantarme hasta ahora sigue allí esa palabrita repiqueteando en mi mente, repitiéndose a sí misma como si me dijera, buscame, averiguá quién soy, y por qué estoy hoy tanto en tu mente. Esas dos palabras son, "la quintaesencia".

Así es que ya pasadas largas tres horas por lo menos desde que me levanté, decidí buscar en google su significado. Recordaba haberla escuchado muchas veces o haberla leído y también tenía un leve recuerdo de que se trataba de un concepto filosófico. Esto es lo que encontré:


QUINTAESENCIA


Para Empédocles (483 a 430 AC) el Universo se componía de cuatro elementos o esencias: tierra, agua, aire y fuego. Para Aristóteles, había uno más, de índole superior, mucho más sutil: el "eter" un quinto elemento, en griego "pempteousía" traducido al latín por "quintaessentia" que correspondía al elemento invisible que llena el universo.

La "quintaesencia" es lo más fino de una cosa, lo esencial y más puro.


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La quinta esencia
Pagina web de Yanguas (Octubre 2006)
El significado concreto de la palabra “esencia” es aquello que trata sobre la verdadera naturaleza de las cosas. Lo que hay de permanente e invariable en ellas. En definitiva, lo característico y lo más importante.
La expresión “quinta esencia” proviene del quinto elemento relativo a la composición del Universo según la filosofía antigua. Desde el punto de vista cósmico, la quinta esencia se denomina también materia oscura o antigravedad y se trata de UNA ENERGIA INVISIBLE EXTREMADAMENTE DILUIDA QUE EMPUJA AL UNIVERSO A EXPANDIRSE. Los científicos no se ponen de acuerdo sobre esta misteriosa esencia que ni se ve ni interacciona con la materia ordinaria, aunque se piensa que existe porque las galaxias se alejan entre sí cada vez mas rápidamente pese a que la atracción de la gravedad actúa en sentido opuesto. Según algunas estimaciones la “quinta esencia” podría ser EL INGREDIENTE PRINCIPAL DEL COSMOS, diez veces mas abundante que el resto de los átomos juntos.
Naturalmente, los escépticos, dudan de su existencia. Incluso algunos astrofísicos que además de ser escépticos son cuadriculados, creen que la quinta esencia es en realidad una materia ordinaria que aún no ha sido detectada, (agujeros negros, estrellas y galaxias enanas). También hay quienes son más escépticos aún y consideran que no existe la “quinta esencia” y que la ley de la gravedad debería ser revisada cuando se trata de grandes distancias.
Desde el punto de vista del reino vegetal, la”quinta esencia” es el extracto que contienen los componentes mas esenciales de una planta. El Dr. Yeshe Donden, médico personal de su Santidad Dalai Lama explica la conjunción de los cinco elementos en un vegetal: “La tierra constituye la base de una zanahoria, el agua es el factor de cohesión que le mantiene unida, el fuego le permite madurar, el aire le hace crecer y el éter le da el espacio en el que se manifiesta y desarrolla”. Los cinco elementos constituyentes de todo lo que existe han sido profundamente estudiados en la India y en Grecia y sus denominaciones son similares.
El éter es el quinto y más sutil de los cinco elementos. Empíricamente, el espacio sutil o etérico se plasma en un fluido que llena el universo. Esotéricamente es el estrato que sostiene todo lo que en la mente existe potencial o realmente y es en donde todas las transaciones son grabadas. El concepto de éter se encuentra relacionado con el concepto de mecánica cuántica, ámbito a partir del cual se crea toda la materia y en el que toda la materia se resuelve. Charaka define al ser humano como un conjunto animado por cinco mahabutas o cinco elementos mas el yo inmaterial.
Los átomos y moléculas, los minerales, las plantas y los animales están compuestos por combinaciones energéticas de los cuatro elementos básicos de AKASH (la quinta esencia) que esta presente siempre porque es el elemento del que nace todo lo que existe. La naturaleza de los elementos, si bien tienen un componente físico y concreto, es fundamentalmente energético. Según la cultura indú, se dice que LAS ESENCIAS SUTILES DE LOS ELEMENTOS ENVUELVEN LA TIERRA Y PENETRAN EN TODO LO QUE EXISTE NUTRIENDO Y SOSTENIENDO LA VIDA Y LA REALIDAD FÍSICA. Es esencial en la nutrición por lo que es necesario tener en cuenta los efectos que producen cada uno de los elementos y la energía que contienen (quinta esencia) porque es allí donde está la vida. Comemos no sólo para alimentar nuestro cuerpo físico sino también para alimentar nuestro corazón, nuestro intelecto, nuestra alma y nuestro espíritu.
Entre los alquimistas, el quinto elemento es el principio fundamental de la composición de los cuerpos. Coloquialmente es una expresión que utilizamos para definir lo más puro y exquisito de una cosa ya sea en le plano musical, literario, gastronómico, educativo, etc, etc. Algo que no tiene detalles banales ni cosas superfluas. No es fácil descubrir la quinta esencia pero quizá haya sido el escritor cubano José Lezama quien más centrada dejo esta cuestión cuando dijo una frase sublime: “SOLO LO DIFÍCIL ES ESTIMULANTE”.


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EL ETER,... Y SU FIN

Durante el siglo XIX la idea de que la luz era un fenómeno ondulatorio estaba bastante afirmada. Las ondas que pueden observarse habitualmente a nivel macroscópico siempre son perturbaciones de algún medio material: las ondas de sonido son oscilaciones de las moléculas de aire, las ondas en un estanque son oscilaciones de las moléculas de agua, las ondas en una soga son oscilaciones de las moléculas que componen la soga, etc.
Por ese motivo resultó natural suponer que existía un medio material necesario para la propagación de las ondas luminosas. A este medio se lo llamó éter. Esta palabra ha tenido muchos usos a través del tiempo en explicaciones sobre la naturaleza, cuando se necesitaba postular la existencia de algún fluido que hiciera posible algún proceso (se ha hablado alguna vez de cierto éter que conduciría las sensaciones de una parte a otra del cuerpo humano).
El éter lumínico, de existir, debía tener propiedades muy particulares: ser lo suficientemente tenue como para llenar todos los espacios, incluso el interior de los cuernos transparentes o traslúcidos, y ser lo suficientemente rígido como para poder transmitir ondas de altísima frecuencia como las que conforman la luz. Los años pasaban y nadie podía diseñar una experiencia en la que se manifestara claramente la presencia del éter.
Si el éter llenaba también el espacio interestelar a lo largo de todo el Universo, esto hacía surgir una pregunta: ¿El mar de éter estaba fijo en el espacio y a través de éste se movían los astros sin perturbarlo, o cada planeta arrastraba el éter como si friera una atmósfera? La sistema de referencia absoluto respecto del cual se moverían todos los otros cuerpos. Y como la luz se propagaría a velocidad c en el éter estacionario, desde un cuerpo en movimiento, como la Tierra, se vería que la luz se mueve a distintas velocidades según lo haga en la misma dirección del movimiento terrestre, en sentido contrario o perpendicularmente.
Cuando el haz de luz viaja en la misma dirección y sentido que la Tierra, su velocidad relativa a ésta es c — y. Cuando viaja en una sentido contrario, su velocidad vista desde la Tierra es c + y.
En 1887, el físico Albert A. Michelson (1852-1931) diseíió un interferómetro y, junto con el químico Edward W Morley (1838-1923), realizó un experimento que debía mostrar la diferencia en las velocidades, vistas desde la Tierra, de dos rayos que se mueven en direcciones diferentes. Se usaban dos rayos provenientes de la misma fuente (para asegurar la coherencia), y luego de desplazarse en direcciones perpendiculares, se los hacia interferir.
La clave del experimento residía en que el patrón de interferencia debía cambiar si se rotaba el aparato con respecto a la dirección del movimiento de la Tierra.
El aparato original tenía muchos espejos para aumentar el camino recorrido por los rayos hasta unos 10 m, y así aumentar el efecto de interferencia. El dispositivo descansaba sobre una gran piedra que flotaba en mercurio.
El experimentador iba observando el patrón de franjas mientras hacía rotar lentamente la piedra. Hicieron miles de mediciones en diferentes puntos de la órbita terrestre y nunca notaron ni siquiera el mínimo corrimiento en el patrón de franjas. La orientación de los rayos de luz con respecto al movimiento de la Tierra no parecía afectar el movimiento de aquéllos. Algunos años más tarde, Michelson también investigó interferométricamente la posibilidad de que la Tierra arrastrara con ella al éter y demostró que esto tampoco era posible. La teoría del éter fue abandonada.

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En definitiva, tuve la sensación de que esta palabra estaría relacionada con algo que me sucedería el día de hoy, taladraba demasiado mi cerebro, ahora que he descubierto su íntimo concepto, me doy cuenta que sólo ha sido un fenómeno de mi cerebro que de golpe se pone a repetir palabras solamente quizás para olvidarse de otras, mucho más simples pero que están allí ya casi en mis oídos y me dañan. No creo que otro haya sido el motivo de esta sensación...hasta ahora por lo menos...


Melan
Nota de la administradora a las 21.29 hs del día 11 de octubre de 2010.-
Siento la necesidad de decir solamente que aconteció hoy en mi vida un hecho tan importante para mí, que no dejo de pensar en que esta palabra, la quintaesencia, buscar lo más intimo, la naturaleza misma de las cosas y las personas, iba a ser en realidad un anticipo, un guiño, una premonición de lo que me iba a suceder. La quintaesencia... más allá de la física cuántica, hoy la descubrí en mí misma y en otra persona...


Melan






sábado, 17 de julio de 2010

FILOSOFÍA MODERNA




1. El origen de la modernidad: Renacimiento y revolución científica.

Desde el punto de vista de la historia del pensamiento filosófico y científico, el Renacimiento puede ser caracterizado como un período de transición entre la filosofía medieval y la filosofía moderna. Las fuerzas culturales más significativas que operan en este período son el humanismo, la reforma protestante y el avance ininterrumpido de la ciencia. De estas tres fuerzas, la que más hondamente influye en el advenimiento de la modernidad es, sin duda, la ciencia. El progreso científico en esta época se vio impulsado por dos factores: por las necesidades de tipo técnico ( armamento, navegación, etc) y por el descubrimiento de los textos de los científicos griegos, especialmente Arquímedes y el pitagorismo. La vuelta a los clásicos - característica del Renacimiento en sus diversas manifestaciones culturales- influyó positivamente en la configuración de la ciencia moderna, cuyo triunfo definitivo tendrá lugar en el siglo XVII

1.1. Características generales del Renacimiento.

Si nos limitamos a algunos aspectos de la cultura, como el arte, está claro que el renacimiento representa una vuelta a los gustos y a los cánones clásicos, con el consiguiente abandono del estilo y modos medievales. Pero si en vez de fijarnos tan sólo en el Renacimiento italiano, dirigimos la mirada a toda Europa y a todos los aspectos de la sociedad y la cultura, resulta más difícil caracterizar el período renacentista. ¿Por qué?

Porque muchos acontecimientos del Renacimiento tienen su origen en la última etapa de la Edad Media. Destacamos las siguientes características:

1/ En el terreno político la creación de los estados nacionales, como resultado de la desintegración del Imperio acaecida al final de la Edad Media.

2/ En lo económico esta época se caracteriza por la aparición de una burguesía capitalista que ejerce un papel preponderante en la sociedad y la política.

3/ En el terreno filosófico se volvió a las fuentes de la filosofia griega, cuyos inicios se remontan al siglo XIII y se acentuó tras la caida de Constantinopla con la llegada a Occidente de muchos sabios bizantinos con sus bibliotecas. Hubo un resurgir de los sistemas filosóficos griegos, especialmente platonismo y aristotelismo.

4/ En el orden de los descubrimientos, en el siglo XV tienen lugar importantes avances y perfeccionamientos técnicos. El desarrollo de la cartografía, las técnicas de navegación y la brújula hacen posible la expansión marítima y comercial, el descubrimiento de América, etc.

La utilización de la pólvora con fines bélicos favorece el fortalecimiento del poder real frente a la nobleza, cuyos castillos resultan abatibles a golpe de cañón. Finalmente, el descubrimiento de la imprenta facilita la expansión cultural, las ediciones de los clásicos por parte de los humanistas y la circulación de los textos bíblicos, que favoreció la reforma religiosa.

5/ En el terreno religioso se produce la reforma protestante con las rebelión de Lutero en 1517. Del lado católico, se funda la Compañía de Jesús, y con el Concilio de Trento se inicia la contrarreforma.

En resumen, los siglos XV y XVI recogen muchas de las transformaciones iniciadas al final de la Edad Media y consolidan las bases de lo que será la era moderna, el el primer tercio del siglo XVII. En las primeras décadas del siglo XVII se asienta definitivamente la ciencia y comienza la filosofía moderna. Los máximos protagonistas de este doble acontecimiento serán Galileo y Descartes, respectivamente.



1.2. Filósofos renacentistas: Bruno, Maquiavelo y Bacon.

Giordano Bruno (1548-1600)- dominico italiano, de vida itinerante y muerto en la hoguera acusado de herejía- es, probablemente, el filósofo más importante del Renacimiento. Rompe totalmente con la imagen aristotélica del mundo, que había dominado en la Edad Media. Bruno extrajo todas las consecuencias del heliocentrismo de Copérnico: el Universo es infinito, y en él se encuentran infinitos mundos, también habitados, como el nuestro. Lo perfecto ya no es lo finito y limitado (como para los griegos), sino lo infinito. Ya no es posible determinar un centro del Universo, ni menos aún su circunferencia.

Para Bruno, todo está animado, y el universo es como un gigantesco animal movido por el Alma del Mundo, que se encuentra también en todas las cosas. No hay sino un único ser, el Uno, que está en todas las cosas, y todas las cosas están el el Uno(Panteismo). El hombre se mueve por un deseo inextinguible y un amor intelectual del Uno.

Nicolás de Maquiavelo escribió una de las obras más importantes de teoría política: El príncipe. Es una obra pesimista en la que no hallamos un ápice de idealismo o espíritu utópico: quien quiera fundar un Estado y dotarlo de leyes, debe suponer de antemano que los hombres son malvados. El hombre es malo porque es egoísta y no desea nada más que defender sus intereses. Y esto es tan cierto para el príncipe como para sus súbditos. Por eso, el arte de la política consiste en conciliar sus egoísmos.

El príncipe, nos dice Maquiavelo, debe ser a la vez zorro y león: zorro para tomar el poder con astucia y león para conservarlo por la fuerza, una vez que lo ha conseguido. Aquí tiene poco que ver la moral; si el príncipe se hace cordero, será devorado. Por eso el príncipe debe ser capaz de utilizar la crueldad cuando sea necesaria. El príncipe " sólo considera el resultado"; y si triunfa, "todos los medios utilizados serán juzgados honorables". O sea, en política, el fin justifica los medios.

Francis Bacon (1561-1626) pretende reformar la sociedad mediante la ciencia. Ello presupone reformar antes la ciencia -totalmente dominada por el aristotelismo-, de modo que Bacon quiere utilizar la naturaleza para hacer feliz al ser humano. Los descubrimientos científicos son útiles para este fin, pero más útil aún es " descubrir algo que permita descubrir todas las otras cosas". Ese algo es el método científico de descubrimiento. Pero antes Bacon procede a una despiadada crítica de la lógica aristotélica, así como de los prejuicios o ídolos que obstaculizan el descubrimiento de la verdad. Los ídolos son ideas falsas que se apoderan de la mente. Unos son innatos y otros aprendidos:

1/Ídolos de la tribu, comunes a la naturaleza humana.

2/Ídolos de la caverna, propios de cada individuo: temperamento, educación, lecturas y experiencias particulares.

3/ Ídolos del foro, ideas falsas debidas al mal uso del lenguaje.

4/ Ídolos del teatro, los sistemas filosóficos anteriores.

2.1.3. La ciencia renacentista

Podemos decir que comienza con la publicación en 1543 de la obra de Copérnico: Sobre las revoluciones de las órbitas celestes.

La batalla comenzó cuando Kepler y Galileo defendieron públicamente la hipótesis copernicana del heliocentrismo.

Así comienza la revolución científica: el modelo aristotélico-ptolemaico, que había valido durante catorce siglos, es sustituido por otro modelo científico. ¿Por qué sucedió esto?

En primer lugar porque el sistema antiguo no explicaba muchos hechos. En segundo lugar porque se retornó a los ideales científicos del platonismo y el pitagorismo.

Mientras que para los aristotélicos las matemáticas eran una ciencia secundaria que no valía para interpretar la realidad, Galileo considera que las matemáticas son el lenguaje mismo de la realidad.

a/ Nueva imagen del Universo

La imagen del universo que perduró durante toda la Edad Media estaba constituida por la cosmología aristotélica y la astronomía de Ptolomeo. Por eso se habla de la imagen aristotélico-ptolemaica del Universo. Sus características principales son:

1/ Geocentrismo: El centro de la Tierra coincide con el centro del Universo.

2/ Esfericidad del Universo: El Universo es finito y en él no existe el vacío. Está totalmente ocupado por esferas transparentes de éter, que poseen un gran espesor, y en cuyo interior se encuentran los astros.

3/ Heterogeneidad del Universo: El Cosmos se divide en dos regiones. El mundo supralunar es un mundo perfecto, compuesto de un elemento puro e incorruptible, el éter. Los astros son esferas perfectas, y su movimiento es circular y constante. El mundo sublunar (La Tierra) está compuesto por los cuatro elementos, que son corruptibles y están dotados de movimientos "naturales" hacia su "lugar natural".

4/ Causa extrínseca e inmaterial del Universo: Las esferas son movidas por motores inmóviles inmateriales.

Para poder explicar la posición de los astros, para salvar las apariencias, el sistema aristotélico-ptolemaico se fue haciendo cada vez más complicado y artificioso, pues suponiendo un movimiento circular y uniforme no se podía dar razón del movimiento de retroceso de planetas como Marte. Cuando un hecho no podía explicarse, se inventaba un tipo de movimiento específico que lo justificara, como los epiciclos o los ecuantes.

Pues bien, esta es la imagen del Universo que fue sustituida gradualmente a partir de Copérnico. La nueva imagen - que sigue siendo la actual- difiere punto por punto de la antigua:

1/ Heliocentrismo: El Sol está en el centro del sistema.

2/ Órbitas elípticas: Esta es la principal aportación de Kepler y termina definitivamente con el "hechizo de la circularidad" Las dos primeras leyes de Kepler - la ley de órbitas y la ley de áreas- rompían con dos principios básicos del aristotelismo: la circularidad del movimiento y la uniformidad del movimiento. Por primera vez se conseguía un acuerdo perfecto entre las predicciones teóricas y la observación.

3/ Homogeneidad del Universo: Desde el momento en que la Tierra se convirtió en un planeta más, desapareció la distinción entre mundo sublunar y mundo supralunar. Ya no tenía sentido afirmar que los demás cuerpos celestes se componían de éter y únicamente la Tierra se componía de los cuatro elementos. Fue Galileo quien al observar mediante telescopio las manchas solares y la accidentada superficie de la Luna, rompió con la idea de la perfección del mundo supralunar.

4/ El concepto de "fuerza": En el aristotelismo, el movimiento del Universo se explicaba por la atracción del primer motor inmóvil y por el rozamiento de las esferas. La nueva explicación será la teoría de la gravitación universal de Newton, que Galileo y Kepler, en particular, habían anticipado.

5/ Algunos autores como Bruno o Galileo postularon la hipótesis de un Universo infinito.

b/Nueva concepción de la ciencia y nuevo método científico:

La nueva ciencia adoptó el ideal platónico pitagórico de matematización de la naturaleza. Estas son las principales características de la nueva ciencia en contraposición a la ciencia aristotélica :

1/ La máquina como modelo: La ciencia aristotélica tomaba como modelo el organismo vivo. Ahora, el modelo es la máquina, y en concreto el reloj.

2/ El Universo está compuesto de piezas extensas que están en movimiento. Se eliminan los elementos fundamentales de la ciencia aristotélica: las cualidades y los fines. La nueva ciencia es cuantitativa y no toma en consideración los fines.

3/ La matematización del Universo: Sólo se considera real lo que se puede matematizar: cantidad, extensión y movimiento.

Nuevo método científico:

Debemos a Galileo el nuevo método científico, el método hipotético-deductivo, que se aleja de la metodología aristotélica.

Presupuestos del método:

- La autoridad de los antiguos pierde valor.

- Simplicidad de la naturaleza: Es decir, la naturaleza se sirve siempre de los medios más fáciles y simples. Es el famoso principio de economía.

- La Naturaleza presenta un orden racional y necesario, formulable en términos matemáticos. La nueva ciencia es racionalista, porque la razón es más fiable que los sentidos.

El método hipotético-deductivo:

Galileo se inspiró en el método de "resolución y composición" de la escuela de medicina de Padua, donde había sido profesor de matemáticas. Este método tiene tres pasos:

1/ Resolución: Se analiza el fenómeno a estudiar y se lo reduce ( o resuelve) a sus propiedades esenciales, desechando todas las demás.

2/ Composición: Se construye una hipótesis de carácter matemático que enlaza los elementos a que se ha reducido el fenómeno. A continuación, se deducen matemáticamente las consecuencias de esta hipótesis. Este es el momento fundamental del método, y por ello se le llamará más tarde método hipotético-deductivo.

3/ Resolución: Se pone a prueba la hipótesis realizando experimentos que comprueben la veracidad de las consecuencias deducidas de tal hipótesis.

2. Características generales del racionalismo y del empirismo:

Racionalismo:

El siglo XVII se enfrenta a una crisis de la razón. Las universidades entran en decadencia. La filosofía escolástica ha perdido fuerza creativa. La nueva ciencia ha provocado el hundimiento de la imagen aristotélica del mundo, y por todas partes se buscan nuevos horizontes intelectuales. La Biblia deja de ser un libro con respuestas para todo, y los teólogos pierden influencia.

En este contexto, Descartes pretenderá reconstruir la filosofía y la ciencia desde sus mismos cimientos. Por eso con el racionalismo de Descartes comienza la filosofía moderna.

El cartesianismo se extenderá rápidamente por toda Europa y tendrá como principales continuadores a Spinoza en Holanda y a Leibniz en Alemania. Estas son sus características más generales:

a/ la razón como única fuente de conocimiento.

1.- Todos los conocimientos verdaderos sobre la realidad no proceden de la experiencia, sino del entendimiento o razón.

2.- Las ideas en las que se basa nuestro conocimiento son innatas, es decir, no aprendidas.

b/ La evidencia racional, fundamento del saber científico.

1.- Sólo deben aceptarse como científicas las proposiciones ciertas y evidentes para la razón.

2.- Nuestro conocimiento no versa directamente sobre las cosas, como se pensaba en la Edad Media, sino sobre las ideas. Las cosas son sólo conocidas en las ideas, no en sí mismas. La realidad del mundo ya no es evidente: ha de ser deducida.

c/ La matemática como modelo de saber.

Los racionalistas quieren proceder del mismo modo que los matemáticos, de tal modo que el sistema filosófico posea la misma evidencia y necesidad que un sistema matemático. El modelo perfecto es para ellos los Principios de Geometría de Euclides.

d/ La importancia de un método para el progreso del conocimiento.

Método y ciencia o verdad se hacen términos equivalentes para los racionalistas. Así, Descartes escribió su Discurso del método, Spinoza un Tratado de la reforma del entendimiento y Leibniz un Arte combinatoria (una Lógica).

Empirismo:

El empirismo- filosofía de las Islas Británicas en los siglos XVII y XVIII- nace como reacción contra el racionalismo de Descartes y los cartesianos. Parte de una negación de las ideas innatas -algo esencial para los racionalistas- y una afirmación de que la experiencia es la única fuente de conocimiento. La principal crítica de los filósofos empiristas será contra la metafísica, a la que negarán todo valor.

Los principales filósofos empiristas son Locke, Berkeley y Hume.

Estos son los caracteres generales del empirismo:

1/ La experiencia es la única fuente de conocimiento.

2/ La evidencia sensible es el único criterio de verdad.

3/ Los contenidos de nuestra mente no son innatos, sino adquiridos.

4/ El conocimiento humano tiene límites: no puede ir más allá de la experiencia.

5/ En el conocimiento interesa más su valor práctico que su necesidad y universalidad.

6/ Las ciencias empíricas se convierten en el modelo del pensar filosófico.



Fuente: Junta de Andalucía. es


Melan

jueves, 20 de mayo de 2010

LA PROFESIÓN DE PENSAR


Individualmente, la figura del filósofo renacentista y la del filósofo del siglo XVII fueron dispares. En tanto que los filósofos del Renacimiento llevaron un tipo de vida aventurero y azaroso, los del siglo XVII buscaron premeditadamente la soledad, que entendían como el ambiente idóneo para la consolidación y adecuado desarrollo de sus ideas. Así, hombres como Descartes y Spinoza se retiraron a lugares recónditos para poder construir sus sistemas filosóficos, sin revelar su paradero más que a los amigos del círculo íntimo, con el fin de que nadie ni nada pudiera entorpecer el círculo íntimo de sus especulaciones. Sin embargo, este retiro espiritual no excluyó que, en algunos casos, como el del mismos Spinoza, Hobbes y Locke participaran activamente de los avatares políticos de su tiempo.

Aunque sin desaparecer totalmente, las persecuciones políticas y religiosas de que fueron objeto los filósofos renacentistas, se atenuarend en el siglo XVII. En esencia, ninguno de los nuevos filósofos se atrevió a negar la existencia de Dios. Aprendieron a mezclar sus ideas más radicales con algunos planteamientos de los que emanaba un gran distanciamiento personal, como si separasen su propia obra de sí mismos. Es decir, aparentaron estar perfectamente de acuerdo con la ideología oficial y la filosofía de los poderes establecidos, cuando en realidad sus ideas suponían un enfrentamiento contra el orden intelectual.

La mayoría de los filósofos del siglo XVII fueron laicos, que meditaban por placer, sin vincularse a las enseñanzas universitarias que siguieron dominadas por los esquemas medievales. A estos filósofos, las posibles influencias no les llegaron por recibir una eduación escolar determinada, de la que todos ellos lograron liberarse en mayor o menor grado. Mas bien cabe afirmar que se influyeron recíprocamente, tanto por la lectura de sus propias obras, como a través de las críticas que se hicieron mediante una abundante correspondencia. El progreso del pensamiento, tanto científico como filosófico, recibió un importante impulso con la creación de unas instituciones llamadas Academias, patrocinadas por la burguesía, en donde se oponía la libertad de espíritu y la tolerancia con la anquilosada concepción de la cultura que se impartía en las universidades y en los centros oficiales de enseñanza. Desde el punto de vista de la localización geográfica, el centro de la cultura se trasladó progresivamente desde la Italia renacentista a Alemania, Francia, Holanda e Inglaterra.

España quedó lamentablemente al margen, tanto del Renacimiento como de la nueva filosofía , a causa del triunfo de las ideas de la Contrarreforma religiosa.
Fuente: Enciclopedia Temática Océano.
Melan.